Experiencia personal, no evidencia científica
El día que aprendí a preguntar
Mariana, 42 años, Ciudad de México
Cuando escuché la palabra meningioma no entendí nada. Salí de la consulta con un papel y mucho miedo.
La segunda vez llegué con una lista de preguntas escrita en el celular y con mi hermana tomando notas. Esa consulta duró lo mismo, pero salí entendiendo el plan.
Lo que más me ayudó no fue buscar en internet toda la noche, sino tener un lugar donde las palabras estuvieran explicadas con calma.
