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Revisado por profesional médicoEvidencia consolidada

Ependimoma

Autoría:
Equipo editorial Alebrije
Revisión médica:
Dr. Sergio Moreno Jiménez, neurocirujano (neurooncología y radiocirugía)
Revisado:
2026-09-27
Próxima revisión:
2027-09-27
Audiencia:
Pacientes, familiares y público general
Tiempo de lectura:
3 min de lectura

En 30 segundos

  • El ependimoma es un tumor que nace de las células que recubren las cavidades internas del cerebro y el canal de la médula espinal.
  • Puede aparecer en niños y en adultos. En niños es más frecuente en la parte de atrás del cerebro; en adultos, en la médula espinal.
  • La cirugía es el tratamiento más importante. Muchas veces se complementa con radioterapia.

Qué es

Dentro del cerebro hay unas cavidades llamadas ventrículos, por donde circula el líquido que protege al cerebro y la médula (líquido cefalorraquídeo). Estas cavidades y el canal de la médula espinal están recubiertos por células ependimarias. El ependimoma nace de esas células.

Hoy se clasifica según dónde está y sus características moleculares:

  • Supratentorial: en la parte superior del cerebro.
  • De fosa posterior: en la parte de atrás, cerca del cerebelo y el tronco encefálico. Es el más frecuente en niños.
  • Espinal: en la médula espinal. Es el más frecuente en adultos.

Existen también formas de crecimiento lento, como el subependimoma y el ependimoma mixopapilar.

A quién afecta

Es uno de los tumores cerebrales más frecuentes en la infancia, sobre todo en menores de 5 años. En adultos es menos frecuente y suele localizarse en la médula espinal.

Síntomas

Dependen de la ubicación:

En el cerebro

el tumor puede bloquear el paso del líquido cefalorraquídeo y aumentar la presión dentro del cráneo (hidrocefalia):

  • Dolor de cabeza, sobre todo al despertar.
  • Náusea o vómito, sobre todo por la mañana.
  • Problemas de equilibrio o para caminar.
  • Visión doble u ojos desviados.
  • En bebés: crecimiento rápido de la cabeza, mollera abultada, irritabilidad o somnolencia.

En la médula espinal

  • Dolor de espalda o de cuello que no mejora.
  • Debilidad, hormigueo o adormecimiento en brazos o piernas.
  • Problemas para controlar la orina o las evacuaciones.

Cómo se diagnostica

  • Resonancia magnética del cerebro y de toda la columna, porque este tumor puede extenderse por el líquido cefalorraquídeo.
  • Punción lumbar, en algunos casos, para buscar células del tumor en el líquido.
  • Cirugía y estudio de patología y molecular: definen el tipo exacto y el grado.

Tratamiento

  • Cirugía: es el paso más importante. Quitar todo el tumor visible, cuando se puede hacer de forma segura, es lo que más influye en la evolución.
  • Tratamiento de la hidrocefalia, si la hay: a veces se necesita un procedimiento para drenar el líquido.
  • Radioterapia: se da con frecuencia después de la cirugía, dirigida a la zona del tumor. En niños pequeños se valora con especial cuidado la edad y la técnica, para proteger el cerebro en desarrollo.
  • Quimioterapia: tiene un papel más limitado. Se usa en situaciones específicas, por ejemplo en bebés, o dentro de ensayos clínicos.
  • Si hubo crisis convulsivas, se usan medicamentos para controlarlas.

Qué esperar

La evolución depende sobre todo de la ubicación, del tipo molecular y de si se pudo quitar todo el tumor. Algunos ependimomas pueden volver a crecer, a veces años después, por eso el seguimiento con resonancias del cerebro y de la columna dura mucho tiempo.

Preguntas para tu equipo

  • ¿Dónde está el tumor y qué tipo molecular es?
  • ¿Se pudo quitar completo?
  • ¿Hay tumor en otras partes del cerebro o la columna?
  • ¿Se necesita radioterapia? ¿Qué técnica se usará?
  • ¿Cada cuánto serán las resonancias de control?

Para profundizar

La clasificación de la OMS de 2021 dejó de clasificar los ependimomas solo por su aspecto al microscopio. Ahora los divide en grupos según su ubicación y sus alteraciones moleculares (por ejemplo, fusión de ZFTA o de YAP1 en los supratentoriales, y los grupos PFA y PFB en los de fosa posterior). Estos grupos tienen comportamientos muy distintos: los de tipo PFA, frecuentes en niños pequeños, suelen ser más agresivos que los PFB, más frecuentes en adolescentes y adultos.

Fuentes

  • Louis DN, et al. The 2021 WHO Classification of Tumors of the Central Nervous System: a summary. Neuro-Oncology, 2021.
  • Rudà R, et al. EANO guidelines for the diagnosis and treatment of ependymal tumors. Neuro-Oncology, 2018.
  • Pajtler KW, et al. Molecular classification of ependymal tumors across all CNS compartments, histopathological grades, and age groups. Cancer Cell, 2015.
  • National Cancer Institute (NCI). Childhood Ependymoma Treatment (PDQ®).

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