Tumores pediátricos
- Autoría:
- Equipo editorial Alebrije
- Revisión médica:
- Dr. Sergio Moreno Jiménez, neurocirujano (neurooncología y radiocirugía)
- Revisado:
- 2026-09-27
- Próxima revisión:
- 2027-09-27
- Audiencia:
- Madres, padres, familiares y cuidadores
- Tiempo de lectura:
- 5 min de lectura
En 30 segundos
- Los tumores cerebrales son los tumores sólidos más frecuentes en la infancia.
- Son distintos a los de los adultos: tienen otros tipos, otro comportamiento y otros tratamientos.
- Lo más importante es que tu hija o tu hijo sea atendido en un centro con experiencia en neurooncología pediátrica.
Qué es
Un tumor cerebral en la infancia es un crecimiento anormal de células en el cerebro o la médula espinal de un niño, niña o adolescente. Aunque algunos tienen el mismo nombre que en adultos, se comportan distinto y se tratan distinto.
Los tipos más frecuentes
- Gliomas de bajo grado: el más común es el astrocitoma pilocítico, que crece despacio y muchas veces se cura con cirugía.
- Meduloblastoma: el tumor cerebral maligno más frecuente en la infancia. Nace en el cerebelo, en la parte de atrás del cerebro.
- Ependimoma: tiene su propio artículo.
- Craneofaringioma: crece cerca de la hipófisis y de los nervios de la vista. Puede afectar las hormonas y la visión.
- Gliomas de alto grado, incluido el glioma difuso de línea media, que aparece en el tronco encefálico o en zonas profundas del cerebro. Es un tumor difícil de tratar.
- Otros menos frecuentes, como los tumores de células germinales o el tumor teratoide rabdoide atípico, este último sobre todo en bebés.
A quién afecta
Pueden aparecer a cualquier edad, desde bebés hasta adolescentes. En la mayoría de los casos no hay una causa conocida, y no es culpa de nadie: nada de lo que la familia hizo o dejó de hacer lo provocó. Un porcentaje pequeño se relaciona con síndromes genéticos, como la neurofibromatosis tipo 1.
Señales a las que conviene poner atención
Muchos de estos síntomas son frecuentes en enfermedades comunes de la infancia. Lo que importa es que sean persistentes, empeoren o aparezcan juntos:
- Dolor de cabeza que despierta al niño o que aparece al levantarse, sobre todo con vómito.
- Vómito repetido por las mañanas, sin otra causa clara.
- Problemas de equilibrio, torpeza nueva o cambios en la forma de caminar.
- Ojos desviados, visión doble o visión borrosa.
- Cambios en el comportamiento, en el rendimiento escolar o pérdida de habilidades que ya tenía.
- Problemas de crecimiento, pubertad muy temprana o mucha sed y mucha orina.
- Crisis convulsivas.
- En bebés: crecimiento rápido de la cabeza, mollera abultada, irritabilidad, somnolencia o dificultad para alimentarse.
Busca atención de urgencia si tu hija o tu hijo tiene: vómito repetido con dolor de cabeza, mucha somnolencia o dificultad para despertarlo, una convulsión, pérdida repentina del equilibrio o de la fuerza, o, en bebés, la mollera abultada con vómito e irritabilidad.
Cómo se diagnostica
- Resonancia magnética del cerebro y, a veces, de toda la columna. En niños pequeños puede necesitarse sedación para que no se muevan.
- Cirugía o biopsia, con estudio de patología y molecular. En tumores pediátricos, las pruebas moleculares son especialmente importantes para elegir el tratamiento.
- Otros estudios, según el tumor: análisis de hormonas, revisión de la vista, punción lumbar o marcadores en sangre.
Tratamiento
Lo ideal es un equipo especializado en niños: neurocirugía pediátrica, oncología pediátrica, radioterapia, endocrinología, rehabilitación, psicología y trabajo social.
- Cirugía: en muchos tumores es el primer paso y, en algunos, el único tratamiento necesario.
- Quimioterapia: frecuente en meduloblastoma y en algunos gliomas.
- Radioterapia: se usa con mucho cuidado, porque el cerebro de los niños sigue en desarrollo. En los más pequeños a veces se retrasa o se evita. Existe una técnica llamada protonterapia que puede proteger aún más el tejido sano; por ahora no está disponible en México.
- Terapias dirigidas: algunos gliomas pediátricos tienen alteraciones específicas (por ejemplo en el gen BRAF) para las que ya existen medicamentos.
- Ensayos clínicos: en pediatría son una opción frecuente y muchas veces representan el mejor tratamiento disponible. Pregunta por ellos.
Qué esperar
La evolución varía muchísimo según el tipo de tumor: algunos se curan con cirugía, y otros requieren tratamientos largos y seguimiento de por vida. Muchos niños y niñas terminan su tratamiento y regresan a la escuela y a su vida.
Después del tratamiento es importante vigilar los efectos a largo plazo en el aprendizaje, el crecimiento, las hormonas, la audición, la vista y la fertilidad. Pregunta si en tu hospital existe una clínica de seguimiento para sobrevivientes de cáncer infantil.
Para acompañar a la familia
- Habla con tu hija o tu hijo con la verdad, con palabras sencillas y según su edad. Los niños notan cuando algo pasa, y el silencio suele asustarlos más.
- No te olvides de los hermanos: también necesitan información, atención y un espacio para lo que sienten.
- La escuela: pide un informe médico para que la escuela haga ajustes durante y después del tratamiento.
- Apoyo: en la sección Apoyo encontrarás asociaciones que acompañan a familias de niños con cáncer, algunas con alojamiento, traslados y apoyo psicológico.
Preguntas para el equipo médico
- ¿Qué tipo de tumor es y qué características moleculares tiene?
- ¿Este hospital tiene experiencia en tumores cerebrales pediátricos?
- ¿Cuál es el plan de tratamiento y cuánto durará?
- ¿Qué efectos a largo plazo puede tener en su aprendizaje, crecimiento o fertilidad?
- ¿Hay algún ensayo clínico para mi hija o mi hijo?
- ¿Quién nos ayuda con la escuela y con el apoyo psicológico para la familia?
Para profundizar
La clasificación de la OMS de 2021 separó los gliomas pediátricos de los del adulto, porque tienen alteraciones moleculares distintas. El meduloblastoma se divide en grupos moleculares (WNT, SHH, grupo 3 y grupo 4) con comportamientos y tratamientos diferentes. En gliomas de bajo grado con alteraciones en BRAF, algunos medicamentos dirigidos (como la combinación de dabrafenib y trametinib, o el tovorafenib) se aprobaron en Estados Unidos entre 2023 y 2024. Su disponibilidad en México puede variar.
Fuentes
- Louis DN, et al. The 2021 WHO Classification of Tumors of the Central Nervous System: a summary. Neuro-Oncology, 2021.
- Price M, et al. CBTRUS Statistical Report: Primary Brain and Other Central Nervous System Tumors Diagnosed in the United States in 2017–2021. Neuro-Oncology, 2024.
- Bouffet E, et al. Dabrafenib plus trametinib in pediatric glioma with BRAF V600 mutations. New England Journal of Medicine, 2023.
- Kilburn LB, et al. The type II RAF inhibitor tovorafenib in relapsed/refractory pediatric low-grade glioma: the phase 2 FIREFLY-1 trial. Nature Medicine, 2024.
- National Cancer Institute (NCI). Childhood Brain and Spinal Cord Tumors Treatment Overview (PDQ®).
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