Estoy en tratamiento o seguimiento
Qué esperar de cada tratamiento y del seguimiento con estudios de imagen.
No todas las personas reciben todos estos tratamientos. Abre los que forman parte de tu plan. Si no sabes cuáles son, pregúntale a tu equipo médico.
Lo primero: la cirugía es muchas veces el primer paso del tratamiento. Sirve para saber exactamente qué tipo de tumor es, para quitar la mayor parte posible de forma segura y para aliviar la presión dentro del cráneo.
Tipos de cirugía:
- Biopsia: se toma una muestra pequeña, a veces por un orificio muy pequeño en el cráneo. Se usa cuando el tumor no se puede o no conviene quitar.
- Craneotomía: se abre una parte del cráneo para quitar el tumor y después se vuelve a colocar el hueso.
- Cirugía por la nariz (endoscópica): se usa sobre todo en tumores de la hipófisis. No deja cicatriz visible.
- Cirugía con paciente despierto: en algunos tumores cercanos a zonas del lenguaje o el movimiento, se despierta al paciente durante una parte de la operación para cuidar esas funciones. No duele.
Algo importante: no siempre se puede quitar todo el tumor. El objetivo es quitar lo más posible sin dañar funciones importantes. Por eso, después de la cirugía, muchas personas necesitan otro tratamiento.
Qué puedes sentir después:
- Dolor de cabeza, cansancio e hinchazón en la cara o alrededor de los ojos durante unos días.
- Molestia en la herida. Los puntos o grapas se retiran generalmente entre 1 y 2 semanas después.
- Algunos síntomas pueden mejorar, y otros empeorar al principio y luego ir mejorando.
Qué ayuda:
- Sigue las indicaciones sobre la herida, el baño y los medicamentos.
- Camina un poco cada día, según te indiquen.
- Pregunta por rehabilitación, como fisioterapia, terapia de lenguaje o neuropsicología, si notas cambios en el movimiento, el habla o la memoria.
- La estancia en el hospital suele ser de pocos días. Los resultados de patología pueden tardar días o algunas semanas.
Busca atención de urgencia si hay: fiebre, herida roja, caliente o con pus, salida de líquido claro por la herida o por la nariz, dolor de cabeza muy intenso, mucha somnolencia o confusión, debilidad nueva o una convulsión.
Preguntas para tu equipo:
- ¿Qué tipo de cirugía me van a hacer y por qué?
- ¿Qué parte del tumor esperan quitar?
- ¿Cuánto tiempo estaré en el hospital?
- ¿Cuándo tendré los resultados de patología?
- ¿Voy a necesitar otro tratamiento después?
Revisado por: Dr. Sergio Moreno Jiménez, neurocirujano (neurooncología y radiocirugía) · Última actualización: 26 de septiembre de 2026
Lo primero: los tratamientos sistémicos son medicamentos que actúan en todo el cuerpo. Pueden ser pastillas o medicamentos por la vena. Tu equipo elige cuál conviene según el tipo de tumor y sus características moleculares.
Tipos de tratamiento:
- Quimioterapia: medicamentos que atacan a las células que se multiplican rápido. En algunos tumores cerebrales se toma en pastillas en casa, y a veces se da junto con la radioterapia.
- Terapias dirigidas: actúan sobre alteraciones específicas del tumor, como ciertas mutaciones. Por eso son importantes los estudios moleculares de la biopsia. Algunas son recientes y su disponibilidad varía según el país y la institución.
- Inmunoterapia: ayuda al sistema de defensas a reconocer el tumor. Se usa sobre todo en algunas metástasis cerebrales, según el cáncer de origen. En los tumores cerebrales primarios todavía se estudia.
- Tratamientos hormonales: en algunos tumores de la hipófisis, ciertos medicamentos controlan el tumor o las hormonas que produce.
Cómo es:
- Se da en ciclos: días de tratamiento seguidos de días de descanso.
- Te pedirán análisis de sangre con frecuencia para revisar defensas, plaquetas y el funcionamiento del hígado y los riñones.
- Si es en pastillas, tómalas exactamente como te indiquen. Si olvidas una dosis, pregunta antes de tomarla.
Qué puedes sentir:
Cansancio, náusea, estreñimiento, falta de apetito o baja de defensas. No todas las personas tienen todos estos efectos. La mayoría se pueden prevenir o aliviar con medicamentos.
Qué ayuda:
- Toma los medicamentos para la náusea antes de que aparezca, como te indiquen.
- Lávate las manos seguido y evita a personas enfermas cuando tengas las defensas bajas.
- Antes de tomar suplementos, productos naturales o cannabis, coméntalo con tu equipo. Algunos interfieren con el tratamiento.
- Fertilidad: algunos tratamientos pueden afectarla. Si quieres tener hijos en el futuro, pregúntalo antes de empezar. Durante el tratamiento hay que evitar el embarazo; pregunta qué método usar.
Busca atención de urgencia si hay: fiebre de 38 °C o más, escalofríos, sangrado o moretones sin explicación, vómito que no te deja tomar líquidos ni medicamentos, o falta de aire.
Preguntas para tu equipo:
- ¿Qué medicamento voy a recibir y para qué?
- ¿Cuántos ciclos?
- ¿Qué efectos debo vigilar?
- ¿Mi tumor tiene alguna alteración que permita una terapia dirigida?
- ¿Hay algún ensayo clínico para mí?
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Revisado por: Dr. Sergio Moreno Jiménez, neurocirujano (neurooncología y radiocirugía) · Última actualización: 26 de septiembre de 2026
Lo primero: la radioterapia usa radiación para dañar las células del tumor. Se da en muchas sesiones cortas, generalmente de lunes a viernes durante varios días o semanas, para que el tejido sano tenga tiempo de recuperarse entre una y otra.
Cómo es:
- Planeación: antes de empezar te hacen una tomografía y a veces una resonancia. Te hacen una máscara a tu medida para que la cabeza esté siempre en la misma posición.
- Cada sesión: estás acostado con la máscara puesta. La mayor parte del tiempo se usa en acomodarte; la radiación dura pocos minutos. No duele, no se ve ni se siente.
- No quedas radiactivo. Puedes estar cerca de otras personas, incluidos niños y embarazadas.
- A veces se da junto con quimioterapia.
Qué puedes sentir:
- Cansancio, que suele aumentar con las semanas y puede durar un tiempo después de terminar.
- Caída del cabello en la zona tratada. Muchas veces vuelve a crecer, aunque a veces no del todo.
- Piel roja o sensible, dolor de cabeza o náusea.
- Semanas o meses después, algunas personas notan cambios en la memoria, la concentración o las hormonas. Coméntalos en tus consultas.
Qué ayuda:
- No faltes a tus sesiones. Si no puedes ir, avisa: el plan funciona mejor completo.
- Lava la piel con jabón suave, protégela del sol y pregunta qué cremas puedes usar.
- Descansa, pero intenta moverte un poco cada día.
- Si te dieron medicamentos para la inflamación, no los suspendas por tu cuenta.
Preguntas para tu equipo:
- ¿Cuántas sesiones voy a recibir?
- ¿Qué zona van a tratar?
- ¿Qué efectos puedo tener a corto y a largo plazo?
- ¿Recibiré quimioterapia al mismo tiempo?
Revisado por: Dr. Sergio Moreno Jiménez, neurocirujano (neurooncología y radiocirugía) · Última actualización: 26 de septiembre de 2026
Lo primero: aunque se llama "cirugía", no hay cortes ni anestesia general. Es radiación muy precisa y concentrada en el tumor, que cuida el tejido sano de alrededor. A diferencia de la radioterapia, se da en una sola sesión o en pocas, generalmente de 1 a 5.
Cómo funciona:
- Muchos haces de radiación entran desde distintos ángulos. Cada uno es débil por sí solo, pero todos se juntan en el tumor, y ahí la dosis es alta.
- Se usa en metástasis cerebrales, meningiomas, schwannomas (neurinomas del acústico), tumores de la hipófisis y otras lesiones. Tu equipo decide si es una buena opción en tu caso.
- Hay distintos equipos, como Gamma Knife, acelerador lineal o CyberKnife. Todos buscan lo mismo: precisión.
Cómo es el día del tratamiento:
- Planeación: resonancia o tomografía para ubicar el tumor con exactitud.
- Inmovilización: una máscara a tu medida o un marco que se fija a la cabeza con anestesia local. Puede ser incómodo, pero es temporal.
- La sesión: estás acostado. No duele, no ves ni sientes la radiación. Puede durar desde minutos hasta un par de horas.
- Después: la mayoría de las personas se va a casa el mismo día.
Qué puedes sentir:
- Cansancio, dolor de cabeza o molestia donde se colocó el marco durante unos días.
- Meses después, algunas personas presentan inflamación en la zona tratada. Por eso son importantes las resonancias de control.
Qué esperar del resultado:
- El efecto no es inmediato: actúa a lo largo de semanas o meses.
- Que el tumor deje de crecer suele ser un buen resultado. En muchos casos, sobre todo en tumores benignos, el objetivo es controlarlo, no que desaparezca.
Preguntas para tu equipo:
- ¿Por qué es una buena opción en mi caso?
- ¿Cuántas sesiones necesito?
- ¿Usarán máscara o marco?
- ¿Qué efectos debo vigilar?
- ¿Cuándo es mi primera resonancia de control?
Revisado por: Dr. Sergio Moreno Jiménez, neurocirujano (neurooncología y radiocirugía) · Última actualización: 26 de septiembre de 2026
Lo primero: terminar un tratamiento no significa dejar de ir al médico. Las resonancias de control sirven para saber cómo responde el tumor y detectar a tiempo cualquier cambio.
Cómo suele ser:
- Resonancia magnética, casi siempre con contraste. Es el estudio principal para el seguimiento.
- Frecuencia: al principio suele ser más seguida y, si todo va estable, se va espaciando. Depende del tipo de tumor y del tratamiento; tu equipo define tu calendario.
- Consulta después de cada estudio para revisar los resultados y cómo te sientes.
Algo importante que saber: después de la radioterapia o la radiocirugía, la zona tratada puede verse distinta en la resonancia por inflamación o cambios del tratamiento, no necesariamente porque el tumor crezca. A veces se necesita otro estudio o más tiempo para saber qué es. Por eso no conviene interpretar el informe por tu cuenta: espera a que tu médico te lo explique comparándolo con los estudios anteriores.
Para que cada control sea más útil:
- Guarda todos tus estudios (discos, enlaces e informes) y llévalos a cada cita.
- Si es posible, hazte los controles en el mismo lugar. Facilita la comparación.
- Anota los síntomas nuevos desde la última consulta.
- No esperes a la siguiente cita si aparece una señal de alarma.
La ansiedad antes de cada estudio es muy común. Planea algo que te distraiga esos días, pide que te acompañen y pregunta cuándo y cómo te darán los resultados, para no esperar sin saber.
Preguntas para tu equipo:
- ¿Cada cuánto me haré resonancias?
- ¿Qué pasa si aparece un cambio?
- ¿Quién me explicará los resultados y cuándo?
Revisado por: Dr. Sergio Moreno Jiménez, neurocirujano (neurooncología y radiocirugía) · Última actualización: 26 de septiembre de 2026
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